Marcelo Pelleriti — Cofundador & Chief Winemaker
Creció elaborando vino con su abuelo en Mendoza. Aprendió el oficio en Pomerol bajo la mentoría de Michel Rolland. En 2010 se convirtió en el primer enólogo argentino en obtener 100 puntos de Robert Parker — por un vino francés. Hoy trabaja exclusivamente en el Valle de Uco. Burdeos fue la escuela. Mendoza es la obra.

Miguel Priore — Cofundador & Vintner
Creció en Mendoza en una familia de abogados con raíces mediterráneas. Construyó durante 20 años una de las operaciones vinícolas más importantes de Argentina — casi siempre sin que nadie supiera su nombre. Se mudó a Miami en 2018 para construir el puente que el vino argentino
necesitaba. Su convicción nunca cambió: el Valle de Uco será un Grand Cru del nuevo mundo.
Marcelo Pelleriti creció en Mendoza elaborando vino con su abuelo — artesanal, paciente, ligado a la tierra. Esa educación temprana nunca lo abandonó. Todo lo que vino después se construyó sobre esa base: la disciplina del oficio, el respeto por el origen, la comprensión de que el gran vino se hace en el viñedo mucho antes de llegar a la bodega.
En 1994 elaboró su primer vino del Valle de Uco — iniciando una relación con ese terroir que definiría las tres décadas siguientes de su vida. Se recibió de Licenciado en Enología y Horticultura, completó una Maestría en Gestión, y se incorporó al Grupo Bemberg, donde desarrolló estándares sensoriales rigurosos y protocolos de calidad junto a organismos internacionales en Eco de los Andes.
Entre 2001 y 2022, Pelleriti trabajó dentro del ecosistema del Clos de los Siete — participando en veintidós cosechas en Pomerol, Burdeos, mientras se desempeñaba como Director Enológico en Bodegas Monteviejo en el Valle de Uco. Bajo la mentoría de Michel Rolland, incorporó la comprensión del Viejo Mundo sobre textura, longevidad y equilibrio, y la aplicó con precisión al terroir de altura mendocino. Dos décadas. Dos hemisferios. Una visión coherente.
En 2010 se convirtió en el primer enólogo argentino en obtener 100 puntos de Robert Parker — por un vino francés. Château La Violette, Pomerol.
Ese hito dice algo importante: Pelleriti no fue a Francia a aprender cómo hacer vino argentino. Fue a dominar el oficio en su fuente — y traerlo de vuelta. El enólogo que obtuvo puntaje perfecto en Burdeos es el mismo que cree que los suelos antiguos del Valle de Uco merecen ser nombrados en la misma conversación.
Miguel Priore creció en Mendoza, al pie de los Andes, en una familia que llegó del Mediterráneo. Su abuelo se convirtió en Presidente de la Corte Suprema de Mendoza. Sus padres se hicieron abogados. Cursó el secundario en el Liceo Militar — uno de los colegios más exigentes de Argentina en ese momento — y luego estudió Negocios en la universidad.
A los 21 años, la economía argentina colapsó. En lugar de esperar, Priore fundó su primera empresa. Luego otra. Durante años construyó y operó emprendimientos en gastronomía y bebidas, aprendiendo lo que realmente significa trabajar bajo presión, sin red de contención. Luego se incorporó a Cafés La Virginia — una de las grandes compañías de consumo masivo de Argentina — donde sumó la disciplina corporativa a su instinto emprendedor.
Y entonces eligió el vino.
Durante los siguientes veinte años, Priore construyó una de las operaciones vinícolas más importantes de Mendoza desde adentro — primero como Director Corporativo en Bodegas Monteviejo, donde llevó la producción de 200.000 a 1.800.000 botellas anuales, luego como co-fundador de Pelleriti Priore junto a Marcelo Pelleriti. En los primeros años manejó cada área él solo, con la oficina en una mochila naranja. Estudió marketing del vino en UC Davis y obtuvo títulos avanzados en tres continentes. Lo hizo casi todo sin que nadie supiera su nombre.
Fue deliberado. La filosofía de Priore siempre fue que el trabajo va primero. La visión, la estrategia de mercado, las decisiones que se toman en el viñedo años antes de que exista una botella — ahí es donde realmente se hace un vino. No en la etiqueta. No en la historia. En el suelo, la altitud, la paciencia.
En 2018 se mudó a Miami para construir lo que Mendoza necesitaba: un puente entre el extraordinario terroir del Valle de Uco y el mercado global que todavía no lo conoce del todo. Hoy Pelleriti Priore distribuye en 40 países. Su 1853 Old Vine Estate Selected Parcel — un Malbec pre-filoxérico de más de 100 años en La Consulta — es una de las expresiones más singulares del patrimonio vitícola del Nuevo Mundo.
La convicción de Priore nunca cambió: el Valle de Uco puede ser un Grand Cru. Y está dispuesto a demostrarlo.